“Lo que puede salir mal, saldrá mal”, es una de las frases que al menos en una ocasión todos hemos escuchado, más aún si nos movemos en el ambiente de la ingeniería sea cual sea, lo interesante con esta frase, más que ser solo un dicho popular, es la historia que tiene detrás, así como la forma en la que se ha popularizado desde mediados del siglo XX, donde fue bautizada como la ley de Murphy.
Algo para mencionar antes de continuar con este artículo, es el hecho de no encontrar fuentes en internet que sean verificadas por universidades o medios oficiales, así que la información contenida en este artículo está basada en las fuentes más confiables que se encontraron en la web, pero debido a que estas citas no estaban verificadas se decidió no agregar las referencias.
Edward A. Murphy fue un militar estadounidense nacido en la zona del canal de panamá en 1918, quien fue entrenado como piloto de combate para servir en la guerra del pacifico, terminado el conflicto continuó trabajando en el área de la investigación aeronáutica enfocándose en los efectos de las fuerzas G sobre el cuerpo humano, donde se llevaron a cabo los experimentos de los que surgió su “ley”.
Uno de los experimentos consistía en medir la cantidad de fuerza a la que se somete un cuerpo humano en desaceleración, para lo que se utilizó un cohete, la propuesta de Murphy fue instalar unos sensores electrónicos en el cuerpo de un voluntario (el capitán Stapp) para capturar los datos, los cuales después del experimento arrojaron un valor de fuerza cero, lo que llevo a Murphy a revisar el sistema para darse cuenta que el instalador había cableado el sistema exactamente al revés. Tras este hecho la reacción de disgusto de Murphy fue hacer un comentario similar a “si hay una manera de cometer un error, así lo hará”, no se sabe con precisión cual fue la frase exacta ya que no quedo registro de ello, pero se sabe por consenso que fue algo parecido a esto.
Esta frase fue luego comentada por sus colegas dentro del ambiente de trabajo como cosas de amigos, y poco a poco fue ganando popularidad, hasta que, en una conferencia de prensa, el mismo capitán Stapp menciono públicamente que nadie había salido herido porque todos consideraron la ley de Murphy en los experimentos. El enfoque que extrapoló Stapp de lo dicho por Murphy, fue que en ingeniería hay que cuidar cada detalle, ya que debido a la gran cantidad de variables que no se controlan en situaciones complejas, cualquier pequeña omisión causará una falla, lo cual suena bastante sensato viniendo de la persona que se expuso en estas pruebas.
La ley de Murphy se relaciona hoy en día con el espíritu pesimista, siendo la frase “lo que puede salir mal, saldrá mal” su principal base, no obstante, hay una serie de extensiones, corolarios, apropiaciones y demás, por ejemplo:
- SI existen muchas cosas que pueden salir mal, la que cause más daño será la que se materialice.
- Es imposible hacer cosas a pruebas de tontos, los tontos son muy ingeniosos.
- Sonríe, mañana puede ser peor.
- Siempre es más fácil hacerlo de la forma difícil.
Estos son solo algunos ejemplos de cientos que existen, no obstante, el eje central de la “filosofía de Murphy” es que de alguna manera la naturaleza conspira en nuestra contra para que cada cosa que hagamos salga mal, por lo que ha sido un tema de continuo debate a nivel psicológico, donde se propone que hay una serie de procesos mentales en las personas que nos hacen recordar con más facilidad las cosas que salen mal, ya que estas ocasionan problemas y situaciones más fácilmente recordable. Un ejemplo de esto es caminar, algo tan simple que todos lo hacemos bien el 99.9999% de las veces sin darnos cuenta, pero si en algún momento damos un mal paso (ya sea que estemos descuidados o por piedras en el camino) y nos caemos, recordaremos ese evento por encima de las muchas veces que lo hicimos bien, a esto se le llama memoria selectiva, y podríamos decir que “si hay alguna posibilidad de dar un mal paso, lo vamos a hacer”, extrapolando la ley de Murphy a eta situación.
Asimismo, también puede haber una relación entre los eventos negativos que se mencionan en la ley de Murphy y la entropía, ya que sabemos que la tendencia natural del universo es moverse hacia el desorden (para entender mejor esto se recomienda leer el artículo de la entropía en este mismo blog), por lo que al fabricar sistemas complejos. donde intervienen muchas variables (procesos de ingeniería) habrá muchas posibles combinaciones en las cuales todo acabe en desastre.
Fuera del carácter cómico, cotidiano o pesimista de la ley de Murphy, la filosofía real que estaba detrás de esta y que es mencionada por él mismo, es que antes de hacer algo, se deben considerar todas las posibilidades, aludiendo a que siempre existe la opción de acabar en desastre o falla.
