lunes, 23 de octubre de 2023

La guerra por el espacio

 “Este es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad” fue la frase que quedo inmortalizada en la historia universal de la mano de Neil Armstrong cuando puso su pie izquierdo en la superficie lunar, el 20 de julio de 1969, noticia que fue televisada en todo el planeta, y sobre la cual se construyó un sentimiento de grandeza de los Estados Unidos de América, quienes en ese momento, se muestran como la principal potencia espacial del mundo, en la carrera contra la unión soviética.

En nuestra memoria histórica occidental, la mayoría de personas recuerdan la llegada del apolo 11 a la luna por parte de los estadounidenses, como una continua supremacía sobre los soviéticos en materia espacial, no obstante, como suele pasar con muchas narrativas, la realidad suele ser más compleja de lo que se aparenta y esta no es una excepción. Investigando a fondo la historia de la carrera espacial, se muestra claramente que, hasta el hito del alunizaje, la unión soviética llevaba por lejos la delantera en logros de este tipo, los más relevantes fueron [1]:

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  •      1957: Primer satélite en órbita (Sputnik 1), primer misil balístico (R-7 Semiorka) y primer animal en órbita (Laika).

  • 1959: Primer objeto hecho por el hombre en escapar de la gravedad terrestre y pasar cerca de la luna (luna 1), primer objeto hecho por el hombre en impactar en la Luna (luna 2), primeras imágenes de la cara oculta de la luna (luna 3).

  • 1960: primeros animales en volver vivos a la tierra (Belka y Strelka).

  • 1961: Primer hombre en el espacio (Yuri Gagarin), primera sonda enviada a venus (Venera 1).

  • 1962: Primer vuelo espacial doble tripulado (Vostok 3 y Vostock 4), primera sonda enviada a marte (Mars 1).

  • 1963: Primera mujer en el espacio (Valentina Tereshkova).

  • 1965: Primera actividad extravehicular (Vosjod 2).

  • 1966: Primera sonda en realizar un alunizaje y transmisión a la tierra (luna 9).

  • 1968: Primero seres vivos en llegar a la luna y volver sin daños a la tierra (Tortugas).

Estos logros fueron posibles gracias a que la Unión Soviética contaba con uno de los mejores ingenieros de la historia, Serguéi Koroliov [2], quien ya desde finales de la década de 1930, mostraba un gran talento en la aeronáutica y la cohetería con diseños funcionales propios, referencias que le permitieron llegar a cargo de coronel en el momento de la invasión soviética de la Alemania nazi en 1945, donde Koroliov tuvo acceso a información técnica de los cohetes V-2 alemanes, fabricados por el Nazi Wernher von Braun (el mejor del mundo en su tiempo), quien sería de vital importancia para el programa espacial norteamericano tras ser capturado en Alemania por los aliados en 1945.

 


Koroliov del lado soviético y von Braun del lado estadounidense, se “batieron en duelo” de la mano de las dos superpotencias en una carrera para alcanzar la supremacía espacial, que en el marco de la guerra fría, tenía un fuerte componente militar, ya que el acceso al espacio, abría todo un abanico de aplicaciones bélicas para la tecnología de cohetes, permitiendo lanzar misiles en orbita, utilizar satélites para espionaje y telecomunicaciones, etc.

Koroliov no solo se dedicó a copiar el modelo V-2 de von Braun, en vez de eso, logro mejorarlo y fabricar distintas versiones cada vez mejores, hasta alcanzar el R-7, capaz de impulsar la ojiva nuclear soviética más grande, a una distancia de 7.000 km, y fue este mismo cohete, el encargado de realizar algunos de los mayores hitos en la historia de la carrera espacial, como la puesta en órbita del Sputnik (el primer satélite que orbito la tierra) o llevar a la perrita Laika al espacio (primer ser vivo en salir de la atmosfera)[3].

Si hasta 1969, los soviéticos estaban a la delantera de la carrera espacial, cabe preguntarse la razón por la cual, en este momento, la cultura popular solo recuerda el alunizaje norteamericano; y la respuesta a esto es variada aunque hay un consenso en que el mérito de ello, se lo lleva el programa de propaganda estadounidense, quienes se encargaron de difundir la noticia a cada rincón del planeta, referenciándola en películas, series, musicales y demás medios, grabando en la memoria de todos la llegada de Neil Armstrong a la luna, acciones de divulgación que los soviéticos no realizaron de manera tan efectiva (aunque si lo intentaron), y aunque los historiadores conocen de la victoria hasta 1969 del programa espacial soviético, esta información no se ha migrado a la cultura pop, donde se recuerda una victoria norteamericana, pero no los más de 20 hitos realizados por los soviéticos primero, muchos de ellos, de la mano de Serguéi Koroliov, quien falleció en 1966, coincidiendo con el inicio de la desaceleración soviética en la carrera espacial, que mantendría una inercia de varios años más, así como el inicio de la igualación del programa espacial estadounidense de la mano de Wernher von Braun.

 

 Referencias

[1]https://es.wikipedia.org/wiki/Programa_espacial_de_la_Uni%C3%B3n_Sovi%C3%A9tica

[2]https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/serguei-koroliov-padre-programa-espacial-sovietico_19707

[3]https://history.ubc.ca/wp-content/uploads/sites/23/2020/01/2014_Investigacion.pdf

 

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